Estoy frente a la carretera esperando a mi jefe.
Veo autos pasando de arriba a abajo, de izquierda a derecha, los semaforos funcionando a la perfección y me percato que hay un chico vendiendo limones, nopales en cuadritos y pepinos en bolsas que podrían costar no sé $10. El chico va de arriba a abajo en cada parada tratando de vender esas bolsas que trae en la mano sin exito alguno. Los autos siguen pasando haciendo caso a su semáforo. El chico se acerca a un auto de modelo 2013 aproximadamente, no sé exactamente el modelo pero el chico se acerca y sólo le toma tres segundo en tomar la decisión de no seguir ofreciendo las bolsas ¿por qué?
Por que ahí dentro, hay un chico de su misma edad, podrían ser amigos o algo así. Tal vez el chico de las bolsas pensó que la vida es una mierda, no lo sé, pero es lo que vi.
Hace tiempo que no escribo mucho, ni siquiera me esfuerzo por escribir más de dos párrafos. Ha pasado mucho tiempo y hoy en esta madrugada me puse a leer mis viejas entradas y me he dado cuenta sur he cambiado mucho... muchísimo. Quisiera escribir hojas y hojas sobre lo que ha pasado en todo este tiempo pero no me he permitido darme el tiempo necesario para hacerlo. Tampoco tengo donde escribir. Antes tenía mi laptop y su aunque no tuviera Internet podía escribir todo lo que se me ocurría en Word. Ahora solo escribo desde el móvil y no me gusta. Espero pronto seguir escribiendo muchísimo porque me gusta expresarme. Me gusta el pensar en que mi futuro yo leerá estas entradas y pensara en cuanto he cambiado.
Comentarios
Publicar un comentario