August 13, 2021
16:24
EL
TIEMPO NO SE DETIENE
Muchas
veces, cuando me doy cuenta de que realmente estoy perdiendo mi tiempo, un
pensamiento viene a mi cabeza, me hace preguntarme lo que estoy haciendo en
realidad y lo que posiblemente mis compañeros estén haciendo. Siempre imagino
que mientras yo estoy viendo vídeos tontos en YouTube o vídeos en TikTok, la
gente que conozco esta aprovechando el mismo tiempo que yo tengo. Me imagino
gente que conozco sobre la computadora tratando de resolver un problema o
haciendo un trámite, tratando de mejorar sus conocimientos o haciendo un plano.
Imagino a gente que conozco caminando sobre el sol abrazador en un encargo que
tiene que hacer ese día, tal vez, dirigiendo una obra, imagino a personas
cumpliendo son sus obligaciones de ese día, tratando de resolver todos los
problemas que se tienen que enfrentar por ser adultos independientes y
responsables o incluso, conociendo más gente. También llego a imaginar y creo
de la nada a personajes, personajes que trabajan mucho, personas que creo y que
veo somo seres muy trabajadores. A veces imagino a mi madre trabajando sobre el
sol tratando de obtener unos pesos con las pulseras. A veces no tengo que
imaginármelo, sé que personas están trabajando y partiéndose el culo mientras
yo no estoy haciendo nada. Y después me veo a mí, como en una especie de
comparación, sentado sobre un sofá, o en una silla, con el teléfono sobre la
mano, en la comodidad de un techo que aleja el sol de mí, manteniendo la
frescura en el lugar, teniendo cerca agua, luz, baño y todas las comodidades posibles,
conectado a una red de internet, haciendo nada más que divagar, avanzando en el
tiempo perdido y que se suma entre los muchos tiempos perdidos. Y ahí estoy,
reflexionando en mí. Muchas veces eso hace que me vuelva a parar y seguir con
lo que estaba haciendo y que en ese momento considero productivo. Muchas veces,
estos pensamientos me ayudan a levantarme después de solo unos minutos de no
hacer nada, tal vez sea la razón de las muchas cosas que he logrado. Me vuelca
saber que no estoy haciendo nada y me pongo “en chinga” a trabajar. Tal vez ese
sea el pensamiento que me mantiene activo. Y después pienso si lo que estoy
haciendo (el hecho de imaginar que muchas personas trabajan mientras yo no
estoy haciendo nada), está bien o en algún punto se podría considerar como una
cosa mal, que en un futuro me podría afectar en algo. Por el momento, no logro
concluir en que este, llamémoslo ejercicio, me pueda afectar en algo y lo
seguiré haciendo mientras mi cerebro lo permita. Ciertas veces pienso también
que en realidad lo que esta en mi cabeza no sea cierto, pensar que alguien que
conozco esta haciendo algo más productivo de lo que yo estoy haciendo no puede ser
verdad en cierto modo y puede que en realidad también ellos estén sentados
viendo un partido de futbol o acostados sobre una cama. Me calma pensar en ello,
pero de igual forma, algo se enciende en mi y vuelvo a ser productivo.
Sé
que esto que me sucede no me afecta en la mayor parte, hay algunos días en que
llega algo que me impide seguir trabajando como otros días y mi cuerpo cansado se
relaja, mi cerebro se vuelve un imbécil, y pide más y más de esos ratos
perdidos y eso ratos muchas veces se pueden volver algunas horas. Cuando pasa
eso, cuando me doy cuenta de que he pasado dos horas sobre un sofá haciendo
absolutamente nada, enfocándome en una red social que no aporta mucho a mi
vida, vuelve a mí un arrepentimiento que me regresa a la realidad, y este
arrepentimiento duele mucho, provoca una insatisfacción hacia mi vida, me
provoca en ese momento una ansiedad de locura. Sé que no puedo hacer mucho
después de eso, me pone en un trance que hace vuelva a sentarme en el sofá a
reflexionar un poco y pienso que esa reflexión no sirve de nada y que además me
sigue gastando minutos valiosos. Con el esfuerzo que logro tomar, vuelvo a mi
asiento y busco que hacer o que deje pausado para volver a lo que estaba. Si
contara las horas de los días que he pasado por esta situación me daría como
resultado un montón de horas que pude haber usado para terminar de capacitarme
en algo que podría hacerme de mucho valor. He de aclarar que pienso mucho en el
tiempo y pienso en ella como una cosa valiosa para mí, pero no logro tener esa
satisfacción de tener una buena relación con ella. Siempre pienso en el tiempo
como algo que me da o que me quita. Recuerdo cuando lloré con la canción “El
reloj” porque llego cuando sentía que el tiempo me ahogaba, que la había
perdido, que ya no tenía más de ella. Me sentía demasiado triste y lloré
tratando de sacar estos dolores. Sé que la canción va de la relación de una
persona con su ser amado y las ultimas horas en que estos dos se verían por
ultima vez, pero en ese momento no lo sentí así, sentí que hablaba sobre el
tiempo y la vida; reloj, no marques las horas porque voy a enloquecer… /
reloj, detén tu camino, porque mi vida se apaga.

Comentarios
Publicar un comentario